hace 3h
Tenía casi dos años escondiendo el dedo gordo en zapatos cerrados, hasta en pleno calor. Probé dos esmaltes antihongos distintos de farmacia y ninguno hizo nada, el hongo seguía ahí debajo, amarillo y grueso. Mi podóloga me había hablado de la terbinafina pero yo le daba largas porque tengo el hígado delicado desde hace años. Empecé con RejuvaVida sin muchas esperanzas, solo dos gotas mañana y noche. A las tres semanas empezó a salir una línea rosada en la base de la uña. Hoy, cuatro meses después, puedo usar sandalias abiertas otra vez.

